Nos empeñamos en que la relación de pareja que funciona, es esa en la que dos personas se ven muy a menudo, lo comparten todo, acaban adaptando sus gustos, horarios y amistades a los del otro, o incluso sacrificando estas cosas para no defraudar a la otra persona. Sostenemos que una relación de pareja que funciona es aquella en la que los dos se mueren si no están el uno con el otro, si tienen que estar lejos. Es ideal cuando hay algún tipo de sometimiento en detrimento de uno y a favor del otro, porque se supone que ambos ceden, pero siempre cede uno más que el otro. Por supuesto, sin querer; cuando dos personas se necesitan tanto, estas cosas no van con mala intención. Si una persona no te necesita es que no te quiere, ¿no? Si no se muere por ti, otro tanto de lo mismo. Y ya no hablemos del resto.
O mejor, sí, hablemos de todo ello. ¿Qué bien le hace la sociedad a una pareja atípica? Con pareja atípica quiero decir: la que no se ve a menudo porque uno de los dos está enfrascado en un proyecto muy importante. La que no tiene sexo demasiado a menudo porque no tienen tiempo para ambas cosas: disfrutar de la compañía y practicar sexo sin prisas, y elige hablar mientras se miran a los ojos. La que se está preparando para pasar una temporada muy larga separados por cuestiones de trabajo, y prefieren amoldarse a ello antes de la separación real, en lugar de aprovechar cada minuto para pasarlo juntos. La que no sale con los mismos amigos del otro para no dejar que estos acaben metiéndose de por medio con chismes y opiniones. La que no habla a todas horas y a todo el mundo de la otra persona porque prefiere guardarse sus tesoros para sí. La que planifica lo que va a hacer durante la semana dándole igual importancia a los amigos que a la pareja, y si no nos vemos esta semana, pues a la siguiente, y no pasa nada. La que habla todos los días durante un buen rato ya sea virtualmente o por teléfono, aunque no en persona la mayoría de ocasiones. La que quiere preservar su libertad y no pertenecerle a nadie. La que no quiere verse con prisas, y si puede sacar diez minutos, no los aprovecha porque luego la visita sabe a poco. La que no hace regalos en fechas señaladas, porque prefiere comprarle cosas a la pareja cuando ve algo que le gustaría seguro, aunque no se lo vaya a dar hasta dios sabe cuándo. La que no habla de amor, porque es más práctica y habla de cómo afrontar su próxima separación con cabeza para poder seguir juntos cuando todo acabe. La que no se dice lo guapo que está el otro, a no ser que salga espontáneo en medio de la conversación, y después se sigue hablando como si tal cosa. La que deja que se le noten muy poco o nada los celos porque al fin y al cabo estos son irracionales y solo destruyen. (Por favor, si alguien conoce más ejemplos de parejas atípicas, que me lo diga).
¿Y ahora qué pensaríais si os digo que todo lo que he nombrado antes, se puede llegar a concentrar en una sola pareja? ¿Os resultaría extraño? Últimamente estoy comprobando que, para mi gran decepción, muchas personas a las que yo consideraba excepcionales, rechazan como válido este tipo de relación porque no lo soportarían, y no sólo eso, sino que si tuvieran a alguna de sus amistades metida en algo así, le prevendrían diciéndole: no creo que esta persona te quiera, no sé por qué está contigo si no demuestra de verdad que lo desee. Y esta opinión, como digo, sin conocer a una de las partes, y sin haber visto a ambas personas juntas. En casos tan extremos, por supuesto, hay que considerar muchos factores, tales como las necesidades por encima de los deseos, ya que en muchas ocasiones ambos están reñidos. ¿Cómo puede alguien juzgar e incluso influenciar a una persona para que rompa algo que necesita que sea así, porque no es igual a lo que se supone que tiene que ser? ¿Por qué presuponen que el “todavía no se puede llevar de otra forma” va a durar eternamente? ¿Acaso eso que llaman “amor verdadero” convierte a las personas en gelatina pegajosa y les dota de una sabiduría cósmica capaz de diferenciar lo que es amor de lo que no, dejando a todos estos afortunados encargados de difundir su palabra?
Para terminar, he aquí unas cuantas perlas que he escuchado a lo largo de los últimos meses sobre relaciones así:
-“Yo no sé cómo ella aguanta estar así” –ajá, presuponiendo que ella no tiene nada que decir…
-“Si dentro de una semana todavía no la ha visto, que se preocupe” –ajá, la habrán abducido los extraterrestres.
-“Es que sin sexo diario no hay conexión” –ajá, durante el sexo se intercambian importantes cadenas de nutrientes de la comunicación.
-“Es que si no hacen cosas juntos a menudo, no tendrán nada en común” –ajá, es que si se atrajeron desde un primer momento, no es porque tengan cosas en común, claro.
-“Aparecerá otra persona que le dará más de lo que está recibiendo ahora” –ajá, ¿entonces eso es lo que necesita?
-“Así no se puede ser feliz” –ajá, porque el amor es el 100% de la vida de una persona.